El presidente Guillermo Lasso anunció que están listos a impedir que las movilizaciones se vuelvan más violentas. Lo hizo en una cadena en la que señaló no hay un detonante ni una razón que justifique la violencia. Habló de utilizar, dentro del marco de la ley, el uso progresivo de la fuerza. Rescató que en cuatro días de manifestaciones han actuado con mucha prudencia y que a pesar del vandalismo «que todos ustedes han podido ver, no hemos tenido heridos ni denuncias de atropellos por parte de la fuerza pública».

Ratificó la disposición al diálogo y que varias organizaciones se han ofrecido a mediar como la Iglesia, Naciones Unidas y Universidades. A todos ellos dio la bienvenida. 

Recordó que en el 2019 hubo un detonante para las protestas de octubre de ese año que fue la eliminación del subsidio a los combustibles. «Ahora, no hay detonante, no hay razón que justifique la violencia. Nadie ha pensado privatizar ningún sector estratégico, tampoco ningún servicio público. Estamos trabajando para construir un Estado fuerte, que atienda a todos los ciudadanos, especialmente a los más vulnerables», añadió.

Por otro lado anunció que están preparando mecanismos para compensar las consecuencias económicas de la pandemia y la guerra Rusia-Ucrania y buscan mecanismos de alivio a las deudas de los más pobres.

Lasso extendió la mano a quienes iniciaron la protesta nacional desde el pasado lunes: «Tenemos que sentarnos en una mesa… juntos… buscar soluciones. El diálogo es la mejor salida», concluyó

FUENTE: EXPRESO