Si bien las vacunas de Pfizer y Moderna son similares, existen diferencias en sus formulaciones y la cantidad de ARNm que contienen.

Los anticuerpos generados por la vacuna COVID-19 de Pfizer aumentan más lentamente y disminuyen más rápidamente que los generados por la vacuna Moderna, según un nuevo estudio de la Universidad de Virginia (UVA, Estados Unidos).

La investigación, que se ha publicado en la revista científica ‘Frontiers in Immunology’, ha revelado también que los receptores mayores de la vacuna Pfizer han generado menos anticuerpos que los receptores más jóvenes pero este no ha sido el caso de Moderna, donde la edad no ha sido un factor.

Los científicos han determinado que ambas vacunas han generado niveles máximos similares de anticuerpos que combaten el COVID. «No es sorprendente que los niveles de anticuerpos caigan después de la vacunación. Pero nos llamó la atención la rapidez con la que los anticuerpos cayeron después de las vacunas de ARNm, en particular la vacuna Pfizer/BioNTech«, ha comentado el inmunólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, Behnam Keshavarz.

El grupo de investigadores ha rastreado los niveles de anticuerpos posteriores a la vacunación en 234 empleados de la UVA durante diez meses. En total, 114 habían recibido la vacuna de Pfizer y 114 habían recibido la de Moderna, mientras que seis habían recibido la vacuna única de Johnson & Johnson.

Tras 20 días después de la segunda dosis, los receptores de las vacunas de ARNm de Pfizer y Moderna tenían niveles de anticuerpos que eran aproximadamente 50 veces más altos que los observados en los receptores de J&J. Poco después, los anticuerpos de Pfizer y Moderna comenzaron a disminuir, pero la caída fue más abrupta para Pfizer. Después de seis meses, los receptores de la vacuna Pfizer tenían niveles de anticuerpos más bajos que los receptores de Moderna y los pacientes que habían sido hospitalizados con COVID-19 grave seis meses antes.

En este sentido, el estudio recoge que es importante comprender que los niveles de anticuerpos son una herramienta relativamente rudimentaria para evaluar la eficacia de las vacunas; los médicos ni siquiera están seguros de que exista una correlación directa entre el nivel de anticuerpos y la protección contra el COVID-19. Los niveles de anticuerpos disminuyen naturalmente, ya sea después de la vacunación o de una enfermedad, pero el sistema inmunitario recuerda cómo producir los anticuerpos necesarios cuando nuevamente se enfrenta al virus.

Los científicos señalan que no está claro si la mayor respuesta de anticuerpos generada por la vacuna Moderna se traduce en una mejor protección en el mundo real. «Tanto Pfizer/BioNTech como Moderna han demostrado ser muy efectivos en la protección contra enfermedades graves, pero nuestro estudio se basa en otros que han mostrado algunas diferencias sutiles en los resultados que favorecen a Moderna. Esto podría ser particularmente cierto en poblaciones de mayor riesgo, como sujetos mayores o aquellos que tienen condiciones con sistemas inmunológicos suprimidos», ha concluido el autor principal Jeffrey Wilson.

Fuente: Europapress