Gremios productivos, que representan a productores y vendedores de los dos principales productos de exportación no petrolera del país, están a la espera de que el Gobierno les autorice el trámite para importar 500.000 vacunas contra la COVID-19 para inocular a los empleados del sector.

Las dosis, que están dispuestos a financiar, provienen de la farmacéutica china Sinovac, las mismas que se usarán para “inmunizar de manera gratuita a colaboradores y familiares directos”. Así lo explican representantes de seis gremios que firman un oficio enviado el pasado 27 de mayo a Alfredo Borrero, vicepresidente de la República. No obstante, hasta la tarde de este 8 de junio, no han recibido respuesta.

En la misiva califican como indispensable que el proceso de inmunización abarque en menor tiempo a la mayor cantidad poblacional posible, incluyendo a los trabajadores del sector productivo, que en los días más críticos de la pandemia no dejaron de trabajar. Por ello el deseo de  colaborar en la amplificación del proceso de inoculación y ser parte de la solución de la crisis.  

«Observamos positivamente las noticias provenientes de Perú, publicadas en el diario Gestión, de aprobar la importación de vacunas por parte del sector privado y consideramos que una iniciativa similar puede también aplicarse en muestro país», sostienen los principales de AEBE, Acorbanec, Agroban, Cámara de Agricultura, Clúster Bananero y la Cámara Nacional de Acuacultura.  EXPRESO