El que será nuevo presidente de Colombia a partir del 7 de agosto, Gustavo Petro, no se las verá durante los próximos cuatro años frente a una oposición unificada bajo un mismo líder, sino contra diversas fuerzas, que en algunos casos han señalado que darán libertad a sus congresistas para ser independientes.

Pocas horas después de que Gustavo Petro se impusiera en las elecciones a presidente de Colombia, varias figuras del uribismo se han apresurado a confirmar su intención de hacer oposición, no sin antes acusar ya al que será el primer presidente de izquierdas de la historia del país de poner en riesgo la libertad.

Los senadores electos más votados en las pasadas legislativas, Miguel Uribe Turbay y María Fernanda Cabal, ambos el Centro Democrático, han sido los primeros en evidenciar la beligerancia que se espera del uribismo durante los próximos años.

«Aquí estoy y soy oposición. No les voy a abandonar. Los socialistas sólo saben destruir y nuestra obligación es defender la libertad», ha aseverado Cabal en su perfil de Twitter.

Al igual que su compañera de filas, Turbay también ha deslizado que «la libertad» estaría bajo peligro con el nuevo Gobierno, por lo que se ha comprometido con sus votantes a «defenderla».

«La prioridad es defender la democracia, la libertad y la actividad económica. Haré una oposición inteligente, teniendo en mente a Colombia», ha dicho Turbay, quien ha prometido, eso sí, una oposición sin odios y sin sectarismos.

En esa línea se ha manifestado Paloma Valencia, quien ha prometido «estar atenta» ante cualquier política que pueda suponer una «amenaza sobre la propiedad privada y el sector productivo, únicos cimientos para construir equidad social»

Por su parte, desde el partido cristiano Colombia Justa Libres, el excandidato presidencial John Milton Rodríguez ha animado a aquellos que no tienen «identidad» con Petro llevar a cabo «una oposición firme y digna» en defensa «la vida y la familia».

Al uribismo se le podría sumar el Partido Conservador, que junto al Pacto Histórico y los liberales es la otra fuerza con mayor representación en el Congreso, con figuras importantes como las de Nadya Blel y Efraín Cepeda, quien ha reconocido que en su formación hay quienes se debaten «entre la oposición y la independencia».

Por su parte, Rodolfo Hernández, quien parecía destinado a liderar los antagonismos al Gobierno de Petro tras lograr más de diez millones y medio de votos en esta segunda vuelta, ha adelantado a través de su asesor Ángel Beccassino, que no se declarará en oposición, dando a entender que partirá como independiente.

Bajo esa misma fórmula se presentarán otras relevantes figuras de la política colombiana, como Humberto de la Calle, antiguo negociador de los procesos de paz y uno de los congresistas electos más votados por la Coalición Centro Esperanza.

«Por fortuna concluyó esta sucia campaña. El triunfo de Gustavo Petro es nítido. Desde el Senado adoptaré una posición independiente. Apoyaré las iniciativas provechosas y me opondré a las nocivas. Espero nuevos bríos para el proceso de paz», ha confiado De la Calle.

Petro tendrá que esperar al 7 de septiembre para conocer de forma oficial que le espera en el Congreso, fecha límite para que las diferentes fuerzas parlamentarias se pronuncien sobre que postura adoptarán frente al nuevo Gobierno.

En ese sentido, en lo que respecta al Partido Liberal, el expresidente César Gaviria ya ha dicho que «las señales que Petro envíe en estos quince primeros días serán claves» y «marcarán la pauta» de lo que será su mandato y de «si viene con un tono de venganza o, por el contrario, de unión y tranquilidad».

Petro, que tras confirmarse su triunfo prometió que la oposición bajo cualquier liderazgo «será bienvenida» en el Palacio de Nariño «para dialogar sobre los problemas de Colombia», sabe ya que contará con el apoyo del Partido Comunes, lo que supone un 35 por ciento de los escaños del Congreso.