Vacunar a 9 millones de personas contra el Covid-19 en sus primeros 100 días de Gobierno. Este es uno de los principales retos y expectativas con que inicia el Gobierno ecuatoriano bajo el mando del conservador Guillermo Lasso, el político que acabó con 14 años de hegemonía política del correísmo.

Es todo un desafío para un país bastante atrasado en el plan de vacunación y en el que se han registrado irregularidades por parte de funcionarios públicos y jueces que habrían recibido la vacuna aún sin estar entre la población prioritaria para inmunizarse contra la pandemia. Las denuncias levantan sospechas sobre otro posible caso de “vacunación VIP” como los registrados en Argentina y Perú.

Según datos del gubernamental Plan Vacunarse, hasta el 20 de mayo se aplicaron 1.727.000 dosis de vacunas y de ellas solo alrededor de 467.000 corresponden a inoculaciones completas.

Un grupo de personas transita por una calle, luego de que las autoridades permitieran que algunas empresas reabrieran después de una caída en las muertes diarias por el brote del Covid-19.

La vacunación como arma para controlar la emergencia sanitaria es clave en el camino hacia la reactivación económica en la actual coyuntura, siguiente paso en su lista de asuntos urgentes. Ecuador enfrenta un profundo endeudamiento heredado del Ejecutivo de Rafael Correa y agudizado por la pandemia bajo el Gobierno de Lenín Moreno, que llega hasta los 70.000 millones de dólares.

Lasso dispone de un ajustado presupuesto estatal. Deberá «priorizar el gasto público, gastar en lo que es importante para dejar de depender del endeudamiento porque cada vez es más difícil endeudarse», expresó el economista Alberto Acosta Burneo, del consultor Grupo Spurrier.

El camino es árido: actualmente el 60 % de los ecuatorianos se encuentra desempleado. Se espera también que pueda cumplir con la promesa de aumentar el salario mínimo de 400 a 500 dólares. En medio de este panorama, Lasso deberá renegociar la deuda pública y buscar la confianza para la inversión en su país.

 Una Asamblea legislativa fragmentada

Como en la mayoría de democracias, los proyectos de ley del mandatario deberán ser respaldados en el Legislativo, la Asamblea Nacional en Ecuador. Sin embargo, tras la posesión de un nuevo parlamento el pasado febrero, Lasso enfrenta una cámara dividida en la que su partido tiene escasa representación.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, realiza su discurso sobre el informe del Estado de la nación, con fuertes medeidas de seguridad condicionadas por la pandemia. © Freddy Constante / EFE

Su movimiento político solo tiene 12 de los 137 escaños, lo que lo obligará a negociar de forma permanente. En el legislativo ecuatoriano, se requieren al menos 70 votos para la aprobación de iniciativas de ley.

La mayoría absoluta tampoco la tiene ninguno de los bloques. Sin embargo, el bloque correísta, la coalición Unión por la Esperanza (UNES), que respaldó a su rival en las elecciones presidenciales, Andrés Arauz, es la primera fuerza con 49 curules.

Llegan los presidentes para investidura de Lasso

Durante el fin de semana fueron llegando distintos presidentes, cancilleres y exmandatarios para la investidura del nuevo presidente de Ecuador, Guillermo Lasso.

Este domingo, el jefe de Estado electo se reunió con dos viejos amigos, el expresidente del Gobierno español Jose María Aznar y el colombiano Andrés Pastrana, antes de una serie de reuniones protocolarias.

«Ya comienza a sentirse el peso del narcotráfico en Ecuador, y, con el presidente hemos hablado de cómo y de qué formas podemos desarrollar la zona fronteriza y hacer proyectos binacionales», dijo Pastrana.

El rey de España Felipe VI es recibido por una guardia de honor en el Aeropuerto Internacional de Quito, antes de asistir a la toma de posesión del presidente electo ecuatoriano Guillermo Lasso, en Quito, el 23 de mayo de 2021. © AFP/Rodrigo Buendia

Para la ceremonia de toma de posesión, también confirmaron su asistencia el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, de República Dominicana, Luis Abinader y de Colombia, Iván Duque, entre otros; así como el rey de España, Felipe VI, con quien tiene programado reunirse antes del evento público.

Andrés Arauz, su exrival en las urnas y quien se perfilaba como el delfín político del popular exmandatario, Rafael Correa, también se encuentra en Quito, donde ha programado encuentros con algunos de los mandatarios extranjeros y el monarca español.

Entretanto, Lenín Moreno, el último mandatario de la era de gobiernos consecutivos del correísmo, aunque luego se distanció de su antecesor y del proyecto «Socialismo del Siglo XXI», deja el cargo con una tasa baja de aceptación, de tan solo el 9.3 %, según una última encuesta de la firma Cedatos. En 2019, llegó incluso a ser del 8 %.

Está previsto que el acto de investidura con el que oficialmente Ecuador iniciará una nueva era, al menos de ideología política, comience este lunes a las 10.00 hora local y se espera una duración de tres horas y media. FRANCE 24