La tarde de este martes 2 de febrero se ejecutó un operativo interinstitucional entre la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), la Unidad de Delitos Aduaneros y Régimen Desarrollo (Unidard) de la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado, el cual permitió detectar miles de pruebas rápidas de COVID-19 que se almacenaban y distribuían en un inmueble ubicado al norte de la ciudad de Quito.

En el establecimiento, que no contaba con los permisos que habiliten su funcionamiento, se encontraron 154.800 pruebas rápidas sin Registro Sanitario ecuatoriano en su etiqueta.

Ante esta irregularidad, elementos de la Policía Nacional, Fiscalía y Policía Judicial procedieron a la incautación de dichos dispositivos, que al no tener la certificación obligatoria podrían representar un potencial riesgo para la población.

Se recuerda a la ciudadanía ecuatoriana que las pruebas rápidas son dispositivos médicos regulados por Arcsa que deben contar con Registro Sanitario, y el establecimiento que los dispensa debe tener certificados de buenas prácticas de almacenamiento para garantizar su seguridad, eficacia y calidad.

Se puede reportar incumplimientos a esta normativa por medio de la aplicación de descarga gratuita Arcsa Móvil, disponible gratuitamente en Play Store y Apple Store. CL