Si el test de antígenos sale negativo, eso no es garantía de que usted no tenga el virus de la COVID-19 y que no sea transmisor. Todo test tiene un porcentaje de falsos negativos, pero ahora más que hace un mes por la variante ómicron.

Esta advertencia del médico internista español, Miguel Marcos, publicada a través de su cuenta en la red social Twitter, es compartida en diversos países por colegas que siguen la evolución de la pandemia.

En Ecuador así también lo advierten los médicos Daniel Simancas y Catalina Yépez, quienes piden a la ciudadanía no fiarse de los resultados negativos de las pruebas de antígenos, una de las más demandadas por el público por su rapidez, pero no las más fiables.

“El problema que se está dando es que ómicron ha bajado la capacidad de esas pruebas para diagnosticar COVID-19”, advierte el magister en Salud Pública y en Epidemiología. Señala que eso puede producir que la gente vaya a las fiestas o reuniones de fin de año a pesar de estar enferma con síntomas respiratorios, pero confiada en una prueba negativa.

“Los test de antígenos suelen ser positivos en presencia de síntomas; la negatividad de un día y positividad al siguiente tiene que ver con el intervalo del periodo de incubación de 2 a 10 días” de la enfermedad, agrega la doctora Yépez.

Ese intervalo no es igual en todas las personas, pues eso depende de factores como la carga viral, (tiempo o modo de exposición al contagio) o el estado de salud (enfermedad subyacente) de quién lo adquiere.

El gráfico adjunto ilustra el caso de una persona que se realiza tests de antígenos tras enterarse de que un contacto reciente resultó infectado, pero los primeros le salen negativos. Por ello se reúne con sus familiares en Navidad, aunque poco después le sale un resultado positivo.  

Yépez coincide en que ómicron da más falsos negativos, según estudios realizados en otros países, pero dice que eso no es una constante. “Se aconseja repetir el test varios días, pero en nuestro país no están en farmacia y no son accesibles por completo”, reconoce.

Por ello, a su criterio, lo mejor es hacerse una prueba PCR ante la sospecha de síntomas y de un test de antígenos negativo. Y en todos los casos, aislarse al menos siete días luego del contacto con un contagiado o del inicio de los síntomas. EXPRESO