Desde abril de 2013, cuando Ecuador retomó las conversaciones para firmar un acuerdo con la Unión Europea, las expectativas de los productores del país estaban centradas en los avances de esta negociación. Las buenas nuevas llegaron a finales de este año cuando el ministro de Comercio Exterior, Juan Carlos Cassinelli, confirmó que el acuerdo se concretó.

“Después de largas y arduas negociaciones hemos concretado un acuerdo que le abre las puertas inmediatamente a los productos ecuatorianos que tienen en la Unión Europea un mercado de 500 millones de consumidores y que ya significan el 25% de las exportaciones no petroleras”, dijo el ministro Cassinelli en su comparecencia a la Comisión de Desarrollo Económico, Productivo y de la Microempresa.

Soledad Buendía, presidenta de la Comisión, destacó la importancia del acuerdo para la economía ecuatoriana y la eficacia del equipo encabezado por Cassinelli y el vicepresidente Jorge Glas para lograr este histórico acuerdo. “Ecuador se convierte en un socio comercial de la UE, con una visión estratégica de largo plazo. No pensamos firmar este acuerdo para ganar la elección que viene sino para sembrar las bases para un Ecuador más justo y abierto al mundo”, comentó la legisladora.

Actualmente, hay productos ecuatorianos que pese a tener preferencias igual pagan aranceles, como por ejemplo el camarón que paga 3,6 % de arancel para ingresar a ese mercado. Sin preferencias arancelarias el camarón pagaría 12 % pero con el acuerdo comercial pagará 0 % desde enero. Lo mismo ocurre con una diversidad productos. Por ejemplo, en galletas con preferencias Ecuador paga el 24 %, sin preferencias pagaría el 33 % y con el acuerdo el 0 %. Es decir, el acuerdo tiene un impacto positivo desde que entre en vigencia.

Tras el visto bueno de los 28 y la aprobación posterior del Parlamento Europeo, prevista inicialmente en diciembre, el acuerdo entrará en vigor de manera provisional, a la espera de su ratificación final por todos los países europeos.

A partir de enero de 2017, cuando Ecuador perderá la extensión de las preferencias arancelarias acordadas por la UE, productos como flores, camarón, banano y atún mantendrán o mejorarán el acceso preferencial que tenían hasta ahora, y otros muchos entrarán sin restricciones. CL