El Ministerio de Trabajo emitió dos acuerdos ministeriales (el 076 y el 077) debido a la situación de emergencia sanitaria en el país por el COVID-19 con el fin de precautelar los intereses de empleados y empleadores.

Esto debido a que no todos los trabajadores pueden movilizarse a sus lugares de empleo, pues, según el estado de excepción anunciado por Lenín Moreno, se decretó la suspensión de la jornada laboral presencial para trabajadores y empleados del sector público y privado desde el martes 17 hasta el domingo 24 de marzo del 2020.

Únicamente quienes pueden movilizarse a sus lugares de trabajo con un salvoconducto son quienes trabajen en: industrias, cadenas, y actividades comerciales de las áreas de la alimentación, salud, encargados de servicios básicos, toda la cadena de exportaciones, industria agrícola, ganadera y de cuidado de animales.

Por esta razón el acuerdo ministerial Nº 076, que rige para trabajadores y empleados públicos y privados, establece la modalidad de teletrabajo emergente para quienes así lo puedan realizar.

«La implementación de teletrabajo en relaciones contractuales existentes, modifica únicamente el lugar en el que se efectúa el trabajo, sin afectar las condiciones esenciales de la relación laboral, por tanto no vulnera derechos y no constituye causal de terminación de la relación de trabajo», dice el documento.

Por su parte, el acuerdo ministerial Nº 77, que rige exclusivamente para trabajadores y empleados privados, establece tres condiciones de laboración: reducción, modificación o suspensión emergente de la jornada laboral.

En cuanto a la reducción se puede, por un periodo no mayor a seis meses, renovables hasta por seis meses más por una sola ocasión, reducir la jornada laboral.

La modificación contempla que se puede modificar los días de trabajo, por lo que se los puede trasladar a los días sábado y domingo.

Para los trabajadores que, por ejemplo meseros, obreros, operadores de maquinaria, etc., no puedan acudir a su lugar de labor porque así lo establece el estado de excepción, deberán acogerse a la modalidad de suspensión emergente de la jornada laboral.

En referencia a este último punto, el ministro de Trabajo, Andrés Madero, dijo que «de ninguna manera esto puede significar causal de despido». Y para quienes así lo hagan el Ministerio del ramo tomará las medidas pertinentes.

El trabajador que no pudo concurrir a su empleo deberá, una vez superada la emergencia sanitaria, recuperar las horas no laboradas.

En cuanto a la toma de vacaciones, Madero dijo que esto se puede aplicar únicamente con el consentimiento de ambas partes. Es decir, no puede ser una imposición.