El Instituto de Microbiología de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) reportó al Ministerio de Salud Pública la presencia de cinco casos de una nueva variante de SARS-CoV-2, identificada como C.37.

Esta variante ha sido encontrada en las provincias de El Oro y Pichincha, y según las primeras investigaciones fue identificada en Perú y Chile, y parece expandirse rápidamente

El microbiólogo molecular de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, Pablo Tsukayama, explicó a través de su cuenta de Twitter que el nuevo linaje parece expandirse rápidamente en Perú y Chile y que el mismo desciende de un linaje denominado B.1.1.1 (circula por todo el mundo desde el inicio de la pandemia), que no corresponde a la variante británica y tiene un origen diferente a la brasileña.

En el territorio peruano, el Instituto Nacional de Salud realizó un análisis de muestra para detectar las tres variantes de preocupación en cientos de muestras a la vez y no el secuenciamiento genómico completo, refirió.

“C.37 y P.1 comparten la mutación ORF1a:3675-3677 y (en principio) darían el mismo resultado en esta prueba de PCR. O sea: es posible que muchas de las muestras identificadas como P.1 por INS (Instituto Nacional de Salud) sean realmente C.37″, indicó.

El especialista señaló que aún no se puede determinar si es más transmisible o más virulenta que otras variantes, ni que fuera la responsable del aumento de casos y muertes en su país, aunque la aparición parece cuadrar con el aumento de casos en varias regiones. Tampoco se conoce si afecta la inmunidad que se genera mediante las vacunas.

A través de un comunicado, el Ministerio de Salud Pública señaló que recibieron el reporte del Instituto de Microbiología de la USFQ sobre la identificación de los cinco casos con la variante C.37. Especificó que la entidad debe notificar en la plataforma de base de datos de información genética, emitir un informe adjuntando las secuencias FASTA al Centro de Referencia Nacional de Influenza y otros Virus Respiratorios del INSPI y obligatoriamente al Centro Nacional de Enlace (CNE) para el Reglamento Sanitario Internacional. EL UNIVERSO