Pablo Cobos es un hombre sencillo, lleno de humildad, y de gran corazón para servir a su parroquia. Luchó desde abajo siendo muy joven para lograr sus sueños.

Con orgullo señala que entre sus cargos laborales más preciados, está el de haber sido lustrador de zapatos en el Parque Central de San José de Minas. Tras la muerte de su padre, y la difícil situación de su familia, tuvo que trabajar desde los 9 años cargando morochillo en las vacaciones para poderse educar.

A los 15 años salió a vivir solo a Quito, no conocía en donde iba a vivir ni a trabajar, pero a decir de sus palabras “gracias a Dios” consiguió trabajo en una mecánica, luego en Maresa, y también vendió suministros de oficina de computación.

Laboraba y estudiaba al mismo tiempo, se graduó en el Colegio Nocturno “Simón Bolívar” y es Psicólogo Industrial de la Universidad Central del Ecuador.

Con un corto suspiro, y cruzando las manos, señaló que el empezar de cero, ha sido muy especial para su vida; lo que le ha permitido tener responsabilidad consigo mismo.

Otro de sus logros fue el haber sido entrenador del Cantón Quito y fue Campeón de taekwondo, de todos los cantones. El Sr. Iván Gordón le hizo un reconocimiento en la sesión de Ligas rurales. Ha sido profesor del Colegio Tarqui, Escuela Manuela Cañizares y el Colegio Odilo Aguilar.

En  1998 regresó a San José de Minas, para enseñar una de sus mayores pasiones el taekwondo, deporte  que practica por más de 30 años y  que enseña con mucho cariño cuando tiene la oportunidad.

Está muy entregado para la gente. Los niños, adultos mayores y personas con discapacidad lo trastocan profundamente.

Cuando le pregunte su edad con una  gran sonrisa y sorprendido me respondió “híjole” poquitos  nomas, tengo 46 años. Actualmente vive en Quito y desde que trabaja en la Junta parroquial se encuentra de martes a domingo en su pueblo para atender  a su gente; ya que son días en que salen para ir a misa o abastecerse de alimentos.

Sus comienzos en la vida política.

Una historia  muy especial enmarca la vida política de Pablo Cobos ya que el deporte tuvo que ver mucho al respecto.

Recuerda que la gente de su parroquia lo miro por TV mientras fue premiado por  Omar Cevallos Presidente de la Concentración Deportiva de Pichincha en esa época por haber sido el mejor deportista (Campeón Nacional), razón por la que fue motivado a regresar en el 98 para  enseñar taekwondo a los  niños y jóvenes en su  parroquia.

También fue dos veces campeón en la misma rama en la interparroquial, una en el Quinche y otra en  Llano Chico.

En otra ocasión  fue a reclamar la falta de apoyo en las interparroquiales de la Liga cuando estaban eligiendo presidente y por broma un señor lo designa y gana la presidencia.

Posteriormente es elegido presidente del  barrio 14 de Mayo donde vivió y se hace famoso el “Morochillo de Oro” un evento musical con aficionados que se hace todos los años en el mes de septiembre en  la fecha de parroquialización  y un homenaje al agricultor mineño.

Además fue dos veces presidente de la Liga Interparroquial de fútbol, formó parte del Directorio de la Asociación de Ligas Rurales del Distrito Metropolitano. Cumplió uno de sus sueños, el de ser Presidente de la  Mancomunidad de los Gobiernos Autónomos Descentralizados Parroquiales Rurales de la Zona Norcentral del DMQ.

No le gustaba la política, pero el apoyo de su pueblo hizo que lo eligieran democráticamente y así fue como la gente llegó a conocerlo y  ascendió  a través del deporte. Actualmente es presidente de San José de Minas y nuevamente fue elegido en la ASOGOPAR – Q.  (Asociación de Gobiernos Parroquiales de Quito).

Para finalizar la entrevista señaló que la gente de las parroquias rurales necesita de personas que realmente no hayan hecho carrera política porque tienen un nombre, un partido o dinero;  sino que hayan sentido  y vivido lo que es necesidad, saber qué es estar con la gente y trabajar en un terreno con  pala y yunto el surco y cosechar los productos. “Eso es lo que siempre haré seguir trabajando y luchando  para que se le dé  respeto  a la ruralidad y a la parroquia”. Dijo.

Así es Pablo Cobos un hombre al que la gente y el deporte siempre lo han movido. /R. Encalada.