Aun cuando solo sea una dosis, el hecho de que Valeria, su hija de 12 años, reciba la inoculación contra el coronavirus la deja más tranquila. Sobre todo, porque el año pasado, cuando la familia contrajo el virus pese a los cuidados, la adolescente sintió mucha más fatiga (uno de los síntomas de la enfermedad) de la que tuvo su hermano Eduardo, de 9 años.

“Si ya el retorno a clases se vuelve un hecho, ya obligatorio, entonces sí me gustaría que ella tenga la vacuna para estar un poquito más tranquila”, comentó Adriana Vallejo, mamá de Valeria.

La madre de familia trata de que la menor no se exponga innecesariamente a entornos ajenos al suyo y cuando salen lo hacen teniendo en cuenta las normas de bioseguridad, más aún desde que se confirmaron los primeros casos de la variante delta en el país, ya que esta, según especialistas, es más contagiosa que el virus original.

El presidente de la República, Guillermo Lasso, manifestó que 9′000.623 personas recibieron la segunda dosis de la vacuna contra el COVID-19 en el país hasta el miércoles 1 de septiembre. Y hasta las 12:45 de este jueves, el Ministerio de Salud Pública (MSP) informó que 9′018.208 personas estaban inoculadas con el esquema completo.

Esta semana, la ministra de Salud, Ximena Garzón, anunció que desde septiembre los adolescentes de 12 a 15 años recibirán la vacuna contra el virus como una medida dentro del plan progresivo y voluntario de retorno a las clases presenciales. A este grupo etario, indicó, se lo inoculará con Pfizer.

La secretaria de Estado estimó que los beneficiarios dentro de este rango de edad serán unos dos millones y medio. Y sostuvo que por el nivel inmunológico se les aplicaría una sola dosis, pero que esta decisión se definiría próximamente en un comité epidemiológico.

Sobre el tema, Juan Carlos Ruiz, médico especialista en biología molecular, señaló que en el rango de edad a vacunar el sistema inmunológico genera “excelentes respuestas” con relación a la población adulta.

No obstante, consideró oportuno el análisis que se haga desde el Ministerio de Salud Pública (MSP) para determinar con evidencia científica cuán pertinente será inocular a esta población con una sola dosis de Pfizer.

“En el laboratorio han dicho que tienen que ser dos dosis y que incluso en gente mayor que es a donde se ha dirigido la primera vacunación masiva a nivel global se está sospechando de la necesidad de una tercera dosis. Creo yo que hasta que las cosas no se aclaren tener una dosis es mejor que no tener ninguna para la gente joven”, expuso el galeno.

Y mencionó que la vacunación en este grupo etario es de importancia considerando que en la región Sierra y Amazonía muchos planteles educativos han vuelto a las clases presenciales en las aulas.

El epidemiólogo Johny Real consideró que la vacunación a adolescentes de 12 a 15 años debe hacerse tomando en cuenta la evidencia científica. Y para ello, agregó, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) debe aprobar la inoculación para este grupo etario.

El especialista refirió que la aplicación del biológico de la farmacéutica Pfizer en esta población es pertinente puesto que ya tiene la aprobación de la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos, mientras que las vacunas de las otras empresas aún tienen criterio de emergencia.

Y sobre la aplicación de una sola dosis sostuvo que en ese país los estudios demostraron que lo procedente era la inoculación con dos dosis para que la vacuna genere los suficientes anticuerpos neutralizantes de protección.

“No se puede vacunar con una sola dosis, porque no alcanzaría a tener la estimulación necesaria para que su organismo genere la protección que requiere, para evitar que se enferme gravemente y ponga en riesgo su vida”, comentó el epidemiólogo.

Real mencionó que es vital que se considere la realidad sanitaria del país, la incidencia de los contagios de coronavirus, las variantes que circulan en el medio, entre otros aspectos.

La ministra de Salud, Ximena Garzón, ha asegurado que tienen las suficientes dosis como para alcanzar la inmunidad de rebaño, que para Ecuador significará alcanzar al 85 % de la población objetivo. EL UNIVERSO