En la región, Brasil, Chile, México y República Dominicana ya cuentan con 5G. Esta tecnología, de quinta generación para telefonía móvil, es 10 veces más rápida que la red 4G o la fibra óptica.

Países como Argentina o Guatemala están en proceso de reordenación y limpieza del espectro, lo que permite allanar el camino para una subasta de 5G.  Mientras, en Uruguay, el Gobierno desea una licitación competitiva para el mes de marzo.

Frente a esto, Ecuador es uno de los países que ha quedado relegado de esta tecnología que va más allá de poder descargar una película en segundos; sino que permite la creación de ciudades inteligentes, implementar el denominado internet de las cosas y ser más competitivos en oportunidades de negocios. 

Hablar de 5G no es algo de este momento. Desde 2018 se ha desplegado por el mundo.

Y mientras que en la región ya hay países con la tecnología comercialmente desplegada, Ecuador está en etapa de ‘despliegue’. Es decir, que se hicieron las primeras pruebas de la conexión hace tres años, pero no se ha logrado consolidar el lanzamiento de la red.

¿Por qué no ha avanzado?

El Estado es el encargado de la implementación de la red 5G, por lo que debe licitar las bandas del nuevo espectro, ya que, para que la red 5G sea más rápida, se requiere de frecuencias más cortas.

Sin embargo, Franco Chávez, ingeniero en telecomunicaciones, indica que el problema en el país es que se requiere de un mayor ancho de banda. Por eso, las operadoras móviles del país necesitan que el Estado les habilite estas bandas dentro del espectro radioeléctrico.

Esto se realiza mediante licitación o concurso público. “Sin eso, las operadoras no pueden efectuar las inversiones en nuevos equipos en la red. Tampoco modificar o ampliar la infraestructura existente”, indica Chávez, quien señala que desde 2021, las operadoras privadas Claro y Telefónica negocian la renovación de sus concesiones, ya que vencen este año.

Un gran costo

SI bien el impacto de la tecnología 5G permite tener mayor control de bases de datos o ser utilizada para mejorar el acceso a la tecnología de estudiantes o para aumentar el comercio electrónico, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)sostiene que los países de América Latina necesitarán “de una inyección considerable de capital para impulsar la tecnología”.

Por ejemplo, Brasil – considerada una potencia regional– debe implementar una nueva con un costo de $48.000 millones. Por eso, el informe de UIT detalla que entre los países sudamericanos deberá haber una inversión de $120.000 millones, para que todos cuenten con esta tecnología.

Impulso en Galápagos

Tener 5G también permitiría llegar a provincias como Galápagos, donde el internet en es hasta 12 veces más lento que en el Ecuador continental, pese a que los costos de un plan mensual, o por solo unos días como el caso de los turistas, puede ser cuatro o cinco veces mayor.

Según datos del Ministerio de Telecomunicaciones (2022), en Galápagos solo existen 4.526 clientes conectados de un total de 33.000 habitantes. Es decir, el porcentaje de conectividad llega a menos del 14%; cuando en el Ecuador continental la penetración del internet fijo supera el 52%.

Además, la empresa pública CNT mantiene el 92% de los clientes del archipiélago, debido, según las autoridades, a que es “un mercado reducido donde se cumple con un rol de Estado o social”.

La tecnología 5G permite tener mayor control de bases de datos.
$120.000 millones de inversión se deben hacer para que todos los países sudamericanos tengan 5G.

FUENTE: LA HORA EC