​El gobierno del presidente Rafael Correa conmemoró este domingo, con una masiva concentración en la ciudad de Guayaquil, los diez años de la Revolución Ciudadana, proyecto político liderado por el presidente Rafael Correa, quien destacó en un discurso la gran obra pública alcanzada, pero, sobre todo, la recuperación de intangibles como la confianza en la palabra de los políticos, el orgullo y la esperanza del pueblo.

Al evento asistieron el vicepresidente de la República, Jorge Glas (quien solicitó licencia por periodo de elecciones), y el candidato a la presidencia y exvicepresidente, Lenín Moreno, además de ministros del gabinente ministerial y unas ochenta mil personas, de acuerdo a una evaluación preliminar de los organizadores.  
Correa recordó que hace diez años eran un puñado de soñadores, pero en el transcurso de ese periodo de tiempo se transformaron en millones, “un pueblo entero que ha tomado el control de su destino”.
“Y en apenas una década, que en términos de desarrollo es bastante poco, hemos logrado transformar irreversiblemente la patria. Recuperamos el valor de la palabra en la política, por ese cumplimiento nuestro pueblo nos ha otorgado en diez ocasiones consecutivas su confianza en las urnas”, destacó.
“Pasamos a ser el país de los imposibles a ser el país con grandes logros en todos los sectores. En muchas cosas saltamos de los últimos lugares a ser los primeros”, dijo el mandatario en su evaluación de los diez años de gobierno, al que se ha calificado como “la década ganada”.
Desarrollo social, infraestructura, seguridad, calidad del estado, cuidado ambiental, sistema de justicia, seguridad social, equidad de género, política internacional, entre otros.   
En este contexto, recordó que en 2006 la economía ecuatoriana tenía un tamaño de 46 mil millones de dólares y en la actualidad es más del doble. También, que se ha invertido en estos diez años 85 mil millones de dólares en todos los sectores. Como ejemplo citó que en 2015 se inauguró un promedio de una obra diaria. “Y no pararemos”, aseguró y anunció que la próxima semana inaugurará en Guayaquil el nuevo hospital del Guasmo Sur, un sector históricamente marginado.
El promedio de crecimiento en su gobierno es un punto más alto que el promedio latinoamericano, añadió.
“Todos se han beneficiado en la Década Ganada: los trabajadores más que duplicaron sus salarios, los empresarios triplicaron sus ganancias, nuestros campos y ciudades mejoraron sensiblemente y el desarrollo social ha sido impresionante”. 
Dijo que Ecuador es el país que mejor ha utilizado los ingresos petroleros para disminuir pobreza y desigualdad. Por otro lado, y en referencia a la serie de factores externos -sumado al terremoto de magnitud 7,8 del 16 de abril, que impactaron la economía en 2015, sostuvo que «es verdad que hemos tenido tiempos difíciles, muy difíciles, pero ha sido cuando mejor hemos gobernado».
Destacó que la capacidad de recuperación del país ha sido impresionante y que una vez superada la recesión dejará al próximo gobierno una economía en crecimiento y estabilizada. 
Criticó la inequidad que se registra en la ciudad de Guayaquil donde se puede encontrar las casas de caña sobre el agua, pero también las mansiones con muelle propio. «La isla Mocolí (residencia del alcalde de la ciudad, Jaime Nebot) para los ricos, la isla Trinitaria para los pobres», cuestionó.
«Esta es una de las lecciones aprendidas y una de las batallas pendientes: la oligarquía, se los digo con pena, tiene más consciencia de clase que los pobres y la clase media y con sus medios de comunicación pueden hacer opinar a las grandes mayorías, incluso contra sus propios intereses», lamentó. /Agencia Andes