Rafael Correa confirmó que «si le dejan» será candidato a la vicepresidencia de la República, en las próximas elecciones presidenciales y de asambleístas previstas para febrero del 2021, impulsado por el movimiento Fuerza Compromiso Social.

«Si me dejan, seré candidato a la vicepresidencia de la República. No es momento de hablar de candidaturas, pero lo mío está prácticamente definido, por eso tratan de evitarlo. Si me permiten seré candidato, veremos si eso ayuda a una victoria electoral tengo que estar ahí, por mi patria y por mis compañeros perseguidos. Nosotros somos gente honrada, los corruptos son los que nos persiguen», argumentó.

Correa cuestionó también la investigación previa de la Fiscalía General a la presidenta del CNE, Diana Atamaint y la consejera Esthela Acero, por la contratación de Luis Loyo, exdirector de Procesos Electorales y que fue sentenciado a un año de prisión por el delito de tráfico de influencias. Argumenta que el objetivo es impedirle participar en las elecciones eliminando el movimiento al que se adhirió, después que se alejó de Alianza PAIS (AP).

«Nos persiguen por pánico, antes nos perseguían por odio, ahora por pánico«, dijo.

Acusó al contralor Pablo Celi de «romper el estado de Derecho» al determinar que Fuerza Compromiso Social había incumplido con el 1, 5% de las firmas que se requieren para inscribir un movimiento.

Añadió que Celi fue «mano derecha» por seis años del excontralor (prófugo de la justicia por el caso Odebrecht), Carlos Pólit, a quien «yo no conocía», aclaró.

Los movimientos que fueron observados dentro del informe de Contraloría son además, Justicia Social, de Jimmy Salazar, esposo de Pamela Martínez, exasesora de Correa; Juntos Podemos, del exprefecto de Azuay, Paúl Carrasco; y Libertad es Pueblo, de Gary Moreno, hermano del mandatario Lenin Moreno.