Pamela C. de 17 años, junto con 80 compañeros de la Unidad Educativa Mitad del Mundo, participan cada sábado en las labores ambientales en la quebrada Santa Ana, de la parroquia San Antonio de Pichincha.

“Comenzamos a plantar los árboles en noviembre de 2015, cuando estaba en 1ro de Bachillerato, pero ahora ya he perdido la cuenta de los árboles que he sembrado” menciona, mientras coloca el hidrogel en una planta de cholán que está preparando para la siembra.
Según Fabia Correa, jefa ambiental de la zona La Delicia, en esta quebrada se han sembrado 3200 árboles, como parte del proyecto municipal Mi quebrada recuperada.

Pero la intervención no se limita solo a la reforestación. Gracias a la EPMAPS la quebrada cuenta con interceptores de aguas servidas; la maquinaria municipal se encargó de la limpieza y la conformación de terrazas y taludes y la participación valiosa de la Unidad Mitad del Mundo con 300 estudiantes quienes han sembrado árboles y han construido senderos ecológicos.

Édison Solórzano, de 17 años, es uno de ellos. “Esta actividad es un poco dura, pero vale la pena colaborar con el ecosistema y con nuestra parroquia” indica.

El proyecto cuenta también con el apoyo del Frente de Barrios de la quebrada Santa Ana. El presidente es Marcelo Herrera, quien se ha sumado con 20 vecinos al trabajo semanal para contar con un área verde, en esta parroquia del norte de la ciudad.

“Comenzamos como una brigada de seguridad, pero vimos que el trabajo en esta quebrada era prioritaria para nosotros” menciona.

El Municipio de Quito, por medio de la Zona La Delicia, tiene previsto realizar una importante inversión en obra pública en el sector en 2017, con la construcción de un puente peatonal sobre la quebrada y una cancha sintética. /Noticias Quito