Habitantes de comunidades rurales de Santo Domingo de los Tsáchilas denuncian que varios reos que fugaron de la cárcel Bellavista el pasado lunes, cuando ocurrió la masacre en la que fueron asesinados 44 presos, han ingresado a viviendas para exigir dinero y comida.

«Son antisociales que están armados. Han entrado a las comunidades y han llegado a los hogares», dijo este jueves Javier Aguavil, un representante de la comunidad tsáchila, a Zaracay TV.

Aquel día, al menos 220 presos fugaron, sin embargo la Policía Nacional ha informado sobre la recaptura de unos 200 reclusos.

Mientras se denuncian allanamientos a moradas, los familiares de los reos de la cárcel de Santo Domingo también protestan porque aseguran que sus allegados aún corren peligro en ese reclusorio.

Incluso indican que no han limpiado los pabellones después de la masacre.

«Recogieron solo los cadáveres, pero hay la putrefacción ahí adentro y a los reos los tienen ahí encerrados en los cuartos», dijo a Ecuavisa una mujer que tiene a un allegado recluido en esa penitenciaría.

Encontraron hasta gallos de pelea

Tras un nuevo operativo conjunto ejecutado entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, este jueves se informó sobre el decomiso de armas cortopunzantes, armas de fuego, explosivos, electrodomésticos y hasta gallos de pelea que habían dentro de la cárcel de Santo Domingo.

Las autoridades detallaron que se descubrieron: cinco armas de fuego, un serrucho, 75 celulares, botellas de whiskey , 17 parlantes, dos refrigeradoras, cinco televisores, 18 gallos de pelea, tostadoras, ventiladores, sobres de droga, un serrucho, entre otros elementos.

FUENTE: ECUAVISA