Más restricciones en amarillo se plantearon este miércoles en el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) provincial de Pichincha, para las celebraciones del Día del Padre y del Inti Raymi.

Aplicar la ley seca, postergar el reingreso presencial de los servidores públicos previsto para el 22 de junio, prohibir la concentración de más de diez personas, restringir la práctica deportiva, que el toque de queda empiece a las 19:00 y no a las 21:00 fueron las propuestas que deben ser aceptadas o no por el COE nacional.

Así lo informó la prefecta de Pichincha, Paola Pabón, quien integra el COE provincial.

La funcionaria consideró que por la grave situación económica y porque el control sería más difícil no sería pertinente volver al semáforo rojo de control sanitario.

Capacidad hospitalaria

El alcalde de Quito, Jorge Yunda, en redes sociales mostró preocupación debido a que la capacidad de la red pública de salud estaría al tope.

Según la ministra de Gobierno, María Paula Romo, se ha incrementado en Quito en el 300 % la capacidad de camas para atender los casos de COVID-19. «Hay que tener mucho cuidado con pensar en un nuevo momento de confinamiento. Creemos que tendría poca efectividad en este momento (…), no estamos valorando la posibilidad de dar marcha atrás en las medidas que hemos tomado», dijo Romo.

El ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, insistió en que la situación en Quito está controlada y que no hay un desborde del sistema de salud.

Pabón mencionó que en el COE provincial se les informó que hay 6 camas en unidad de cuidados intensivos y 41 camas en hospitalización disponibles para atender coronavirus.

«Tenemos atenciones de enfermedades respiratorias en los servicios de emergencia, eso es un indicador. Hemos bajado de 627 hechas en un solo día, el 18 de marzo, a un promedio de los trece días de junio de 183 casos. Otro elemento más son las defunciones. Hemos llegado a tener el 31 de marzo 198 defunciones en Pichincha. Entre ayer (15), anteayer (14) y hoy (16) no llegamos a 15. Es más, el día de hoy hay solamente un fallecimiento. Entonces eso también de alguna manera da certeza de que la situación está bajo control», dijo Zevallos en un video difundido por el Ministerio de Salud sobre la situación en la capital.null

El médico Esteban Ortiz sugirió crear una sala de cuidados intensivos en el hospital temporal Quito Solidario, que se ubica en el parque Bicentenario, en el norte. Fue adecuado por el cabildo quiteño.

A criterio de Ortiz, debe haber como mínimo 50 camas. En ese lugar hay 370 camas, pero es para atender a pacientes leves a moderados por COVID-19.

«Ya tienen tomas de oxígeno. Traigan respiradores de provincia e instalen los que haya. Contraten especialistas del sector privado, de otros países», dijo el galeno.

Además recomendó transferir a pacientes a otras ciudades en donde cuidados intensivos no estén saturados.

Según datos comparativos del ECU911, entre el semáforo rojo y amarillo hay aumento de emergencias en seguridad ciudadana (4 %), tránsito y movilidad (31 %), en alertas por aglomeraciones (14 %) y ambulancias despachadas (7 %).

En tanto, hay disminución en alertas vinculadas a coronavirus (21 %) y levantamiento de cadáveres extrahospitales (22 %). También han bajado las alertas de gestión sanitaria (20 %) y de emergencias de tipo en general (0,9 %).

La comparación fue entre el 22 de mayo y el 2 de junio, cuando en la capital regía el semáforo rojo, y entre el 3 de junio y 14 de junio (amarillo).

En tanto, la Cámara de Comercio de Quito hizo un estudio acerca de la afectación por la pandemia. Realizó 2676 encuestas para un universo de 223 000 hogares.

El 77,2 % de consultados cree que la crisis influyó negativamente en sus ingresos. El 26 % dijo que al menos uno de los miembros en el hogar ha perdido su empleo.

El 32 % no ha sufrido reducción de salarios o disminución de jornada laboral. Mientras, el COE nacional tenía previsto instalarse este miércoles en la tarde