Sayla Ñan

Sayla Ñan termino quichua proviene de los vocablos; Sayla, amanecer cuando el sol sale por la mañana, y comienza a resplandecer el perfil de las montañas; y Ñan, camino. 

Los caminos se hacen senderos, y los aromas se combinan con las imágenes. Como si fuera un sueño, a lo lejos se escucha la melodía del amanecer resplandeciendo de a poco. Llano grande se abre a la mente del visitante como un verdadero paisaje de coloridas historias renaciendo cada día.

Una de ellas es el de la agrupación Sayla Ñan, termino quichua, que proviene de los vocablos Sayla, apelativo que identifica al amanecer, cuando el sol sale por la mañana y comienza a resplandecer el perfil de las montañas. Y Ñan que significa camino. Entonces Sayla Ñan quiere decir “camino resplandeciente o brillante”.

Paúl Guamán, integrante de la agrupación, nos relata con emotiva alegría los más de 24 años compartiendo escenarios y experiencias. Mientras Pablo Tasiguano reseña sus inicios. Descendientes de la gran familia musical, “Cuerdas Llaneras”, del arpero de la comuna Pedro Tasiguano, embajadores y representantes del pueblo kitu kara.

Gonzalo Loachamin es de los primeros integrantes de Sayla Ñan, él recuerda las primeras canciones del repertorio del grupo, desde entonces preocupado en la revalorización de la música propia.

Entrevista Sayla Ñan radio Cero Latitud

FOTO: Entrevista Sayla Ñan radio Cero Latitud

“Somos kitu karas, somos quichuas, no tenemos vergüenza de ponernos nuestra ropa, hemos hablado en quichua y hemos llevado el mensaje de que hay que ser orgullosos de nuestra identidad, para que los jóvenes retomen el camino que se está perdiendo, por la influencia de la ciudad, y de la cultura globalizante”, afirma Paul Guamán Tasiguano.

Aunque la crisis del 2000 provoca una separación forzosa del grupo, también permite una renovación que nutre en color y matiz a Sayla Ñan. Wilmer Lucio, Fabián Tapia, y Rodrigo Simbaña, son los nuevos integrantes que se suman a la gran familia musical.

Wilmer confiesa haber encontrado sentido profundo en su arte. Mientras Fabián siente a Sayla Ñan como una gran familia, que se vincula no solo por la amistad, sino por el sentir en sus venas un sanjuanito, y el torrente de nuestros antepasados. “Lo que estamos haciendo es para las futuras generaciones que vienen” afirma Rodrigo Simbaña, que mira como lo que hacen, se ve filtrado en los más jóvenes. Su ultima incorporación a sido Fernando, el integrante más joven de Sayla Ñan, que con 22 años de edad ha complementado este grupo de gestores.

Gracias al GAD Parroquial Calderón y como parte de uno de los proyectos de la Red Cultural de Calderón, han podido dejar plasmado dos temas de la agrupación en un disco compacto.

A pesar de su intensa búsqueda por el mejoramiento, la música no es una de sus fuentes principales, por lo que la comparten con sus trabajos formales. No es lo económico lo que les motiva sino el cariño y compromiso por la comunidad. Sayla Ñan “el camino resplandeciente de Llano Grande”. /C. Hidalgo