Ómicron es la variante predominante a escala mundial de la pandemia y que ha generado atención en los gobiernos y en las autoridades de salud. Los contagios han subido, pero a pesar del alto número de nuevas infecciones la gravedad de los pacientes suele ser menor que antes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que los síntomas de la variante ómicron duran entre tres y cinco días. Un periodo de tiempo menor que la primera cepa del covid-19. La brevedad del malestar de Ómicron hace que los pacientes tengan menos tiempo la sospecha de haber contraído el virus, por lo que es menos probable que una prueba arroje positivo.

El doctor Carlos Nieto explica que «estamos viendo la evolución de los pacientes con Ómicron que contagian a más personas, pero es menos severa. A partir del sexto o séptimo día de infección es mucho más benigna, por lo que se hace un desconfinamiento de los pacientes».

El Dr. Paúl Cárdenas, investigador del Instituto de Microbiología de la USFQ aclara que los síntomas de la variante «empiezan normalmente entre el día dos a cuatro de haber estado en contacto y duran hasta siete días».

¿Cuáles son los síntomas de la variante Ómicron?

Los síntomas de esta variante no son diferentes a los de la primera cepa, los más frecuentes son el dolor muscular, fatiga y dolores de cabeza. También se puede presentar fiebre junto con dolores de garganta, sin embargo, no se ha observado perdida de olfato ni de gusto.

Las características de Ómicron hacen que sea más contagiosa que las otras variantes, pero es menos probable que se desarrolle una enfermedad o ser llevado hospitalización.

Para evitar contagios lo mejor es continuar con las normas de bioseguridad establecida desde los primeros días de la pandemia y vacunarse para tener un mayor grado de protección contra el covid-19. EL TELÉGRAFO