El otro día salí a visitar a uno de mis hijos en Calderón. De regreso me quedé en la entrada de Carapungo. Para tomar un bus que me deje en la segunda etapa del barrio cuyo nombre lleva el intercambiador, crucé el puente para llegar a la parada más cercana, pero por más que caminé y caminé no la encontré.

Tuve que seguir caminando y demoré mucho en llegar la primera parada que ha sido frente a la Administración Zonal de Calderón.

La antigua parada de la entrada a Carpaungo aún existe, el cruce no cuenta con señalización peatonal y no sirve para tomar todas las rutas que ingresan a la populosa parroquia de Calderón

Por mi edad llegué muy cansado y ya no estoy para esos ajetreos, es por eso que tuve que sentarme un rato. Mientras tanto vi como muchas personas hacían el mismo recorrido, y pensé que era un tramo muy largo, deben recorrerlo todos los días, y más en esta temporada de lluvia. A mi lado se sentó una señora que con cara de cansancio y dijo alguien deben hacer algo para que la parada de buses no sea tan lejana.

Al fin vino el bus y me subí pensando que no quería volver a caminar tanto como lo hice ese día. /Tío Cerapio