En un taller de metal muebles, ubicado en el sector de San Juan de la parroquia de Calderón, obreros de la misma, observaron las serpientes de diferentes tamaños y en distintos días.

La primera de las tres, la observaron durante la semana navideña. Alarmados, llamaron al 911 para que solucionen el problema. Mónica Jiménez, cuidadora del lugar, mencionó que la serpiente “era grande” y tenía mucho miedo de que pueda hacerle daño a una de sus dos hijas.

Las dos últimas serpientes fueron las encontraron el día jueves 5 de enero. Wilfrido Granada, propietario del local, mencionó que estas culebras medían alrededor de 50 centímetros. También recalcó que la primera la encontró cruzando la calle en dirección a su taller, mientras que la otra la encontró en la bodega, a lado de su vivienda. Por segunda ocasión llamaron al 911 para que se las retire para tranquilidad de los habitantes del sector.

Un equipo de Cero Latitud, se trasladó al Ministerio del Ambiente, para obtener datos específicos de los animales, puesto que la preocupación era muy grande de que estas puedan ser venenosas.

Karen Novoa y Luis Cumba, Técnicos de la Unidad de Vida Silvestre, de esta entidad pública señalaron que las serpientes no son venenosas, y son de la especie conocida como “Culebra Caracolera Andina” del grupo de las Squamatas. Ambos técnicos, manifestaron que no se las puede sacar a todas de ese sector, porque están contribuyendo con el medio ambiente. /J. Burga

Características.

A la simple vista se la puede reconocer porque en su cabeza tiene una mancha en forma de U invertida.

Estas culebras no asechan al ser humano y no les harían daño a menos que sean excesivamente molestadas, y solo como mecanismo de defensa.

También añadieron que la caracolera es una especie nocturna y se acercan al sector debido a que existen gran cantidad de alimento, es decir, ratones. Ponen huevos, pero la madre no las cría hasta su eclosión.

Recomendaciones.

  • No molestarlas.
  • Dejar que transiten en su hábitat y acostumbrarse a su presencia.
  • En el caso de encontrar a una de estas serpientes dentro de su casa, intentar que se enrosquen en alguna madera o tronco y la saquen a un lugar tranquilo para ellas y para el ser humano.
  • Solicitar a la entidad pública local, capacitaciones para la convivencia con estas serpientes.