Desde ya más de una década que el sur de la ciudad capital tiene una fundación sin fines de lucro que está al servicio de las personas con discapacidad,  es la fundación “Color Esperanza” ubicada en el Sector del parque lineal de Solanda,  en donde más de una veintena de pacientes reciben la atención prioritaria para mejorar su condición de vida entre las terapias que ofrecen están: terapias físicas, de lenguaje, motricidad, apoyo psicológico, lenguaje, comunicación y con el apoyo de los agentes de control metropolitano cano y equino terapia.

Desde el mes de marzo, cuando se dio la declaratoria de emergencia por la pandemia del COVID-19, las dos terapeutas quienes comprometidas con el bienestar de los pacientes y sus familias han programado un sistema de visitas a domicilio principalmente con aquellos a quienes la terapia les es de muchísima ayuda.

Para Raquel López Directora de la Fundación: “este trabajo es muy sacrificado y gratificante ya que con este tipo de terapias que hacemos con quienes lo necesitan ayudamos a que sus dolencias sean menos, además de mejorar la calidad de vida no solo de ellos sino también de sus familias”.

En el tiempo de pandemia, se realizó una reprogramación de las asistencias y por ello se dio prioridad a aquellos pacientes que por su dificultad de traslado hacia las instalaciones por lo que las terapistas asisten a su domicilio, y con ello pueden evaluar y establecer las terapias, ya que cuando uno de ellos deja de recibir la atención, puede tener un retroceso significativo que afectaría el tiempo invertido en la atención y por ende poner en riesgo todo el tratamiento que se ha venido trabajando. 

Hemos tenido el apoyo de algunas instituciones quienes al conocer la necesidad de esta institución han permitido completar esta actividad, pero sin embargo esta pandemia puso en jaque los pocos recursos económicos con los que se percibía para cubrir los gastos básicos (arriendo, agua, luz y sueldos) por lo que de los ocho terapeutas actualmente están trabajando dos, esperando que la situación mejore y se pueda reanudar con todo el equipo completo. 

Miriam Criollo terapeuta de profesión “trabajar con personas con discapacidad es conocer el amor al prójimo, ya que con las terapias asistidas damos alivio a nuestros pacientes, me enfocó principalmente en las rehabilitaciones de pacientes con diálisis y terapia traumatológica para lo cual velamos por la salud psicológica y también física del paciente, su familia y su entorno”. 

Para Olga Quiguango familiar de uno de los pacientes de la fundación «Color Esperanza» quien nos comenta que: «Conozco de cerca la labor que desempeña la fundación, es muy bueno puesto que nos ayuda a la rehabilitación de nuestros familiares en mi caso apoyan a mi hermano en terapias físicas y de lenguaje y movimiento, y soy testiga de como su calidad de vida ha ido mejorando cada vez más y los consejos y apoyos de las terapistas han sido un pilar fundamental en nuestra familia; además, participo ya desde algunos meses del proyecto de mi canasta solidaria y puedo decir que es de gran ayuda para nosotros ya que nos traen a la casa, productos frescos y de buena calidad. Invito a que más personas se sumen a esta actividad y apoyen a la labor de esta organización que es de gran importancia para personas que requieren atención especial».

“El caballo sin duda alguna es uno de los animales que es práctico para las actividades de recuperación de pacientes, porque con su galope o caminar del animal permite que el cuerpo reciba energía y esta se vaya distribuyendo uniformemente en la persona, mejora su atención, motricidad, ejercita los músculos, mejora la respiración y por sobre todo el calor que genera el caballo ayuda a la circulación. Con la fundación Color Esperanza venimos realizando este trabajo de manera gratuita por varios años siendo de entera satisfacción para nosotros aportar con este granito de arena a esta organización” menciona Marco Jimbo del Cuerpo de Agentes de Control Quito. 

Para apaliar un poco la situación económica y no dejar de atender a los beneficiarios de las terapias, desde el mes de octubre se han planteado el proyecto “Mi Canasta Solidaria” que consiste en la venta de diferentes productos (frutas, hortalizas, verduras, legumbres) de muy buena calidad cada quince días, por el valor de 15 dólares y lo más importante es que con la ayuda de la empresa privada estamos llegando con un plus (regalo) especial para quienes deseen apoyar a este proyecto, además lo dejamos con todas las medidas de bioseguridad en la comodidad de su casa.

Usted también puede ser parte de esta actividad y ayudar a que la fundación “Color Esperanza” pueda seguir apoyando en las terapias a personas de escasos recursos económicos, la información de las “Canastas Solidarias” está en las redes sociales en Facebook, Twitter e Instagram como Fundación Color Esperanza o al número 0997025986