La jueza ecuatoriana Soledad Manosalvas ha denegado este lunes el ‘habeas corpus’ presentado por la defensa del exvicepresidente de Ecuador durante la época de Rafael Correa, Jorge Glas, por lo que este deberá permanecer en prisión cumpliendo con dos penas de seis y ocho años por delitos relacionados con corrupción.

Después de haber escuchado a los testigos presentados por la defensa de Glas y la versión del Servicio de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI), la Procuraduría General y el Ministerio de Salud Pública (MSP), Manosalvas le ha denegado la libertad al exvicepresidente ecuatoriano, según ha informado ‘El Universo’.

La defensa de Glas denunció que no se le estaba dando la atención médica que requería y que su celda era un «cuchitril» y una «mazmorra» con objetos que le podrían ocasionar un corte, algo que podría afectar «en su estado de salud».

Manosalvas ha dado la razón a las entidades del Estado que aseguraron en audiencia que no había existido ninguna violación de derechos y que siempre se le ha garantizado a Glas la atención médica que requería, ha informado el citado diario.

Tras conocerse la noticia, el expresidente de Ecuador Rafael Correa ha acusado al Gobierno del actual presidente, Guillermo Lasso, de manerar los tribunales de Justicia de país.

«Negaron habeas corpus de Jorge Glas, el cual ya lo había ganado pero lo anularon. El Gobierno maneja las cortes, como quedó demostrado con los ridículos fallos a favor de Llori. Todo es cuestión de tiempo.Jorge quedará en pedestal de la historia. Moreno y Lasso, en el basurero», ha expresado Correa en su cuenta de Twitter.

Sobre Glas, en prisión desde finales de 2017, pesan dos condenas en firme por delitos relacionados con actos de corrupción: seis años por una asociación ilícita en la trama de corrupción de Odebrecht y ocho años de prisión por cohecho dentro del caso Sobornos 2012-2016.

Además, ha sido sentenciado en primera instancia a ocho años de cárcel por el delito de peculado como parte del denominado caso Singue, causa penal que está a la espera de que se defina una fecha para la fase de apelación del fallo.

Tras de los vaivenes judiciales, Glas amenazó el pasado sábado con quitarse la vida por «no soportar más humillaciones».

«El día que me quieran volver a vejar me mato, porque ya no voy a soportar más humillaciones», afirmó, según recogió el diario ecuatoriano ‘El Universo’.