El lunes 8 de marzo, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, se desarrolló el evento ‘Voces de mujeres en tiempo de pandemia’; actividad que es el resultado de un proceso participativo en el cual las mujeres de barrios y organizaciones comunitarias de Calderón compartieron, a través de cartas, sus vivencias en tiempos de pandemia.

Estos son algunos de los extractos:

  • “Esta situación me obligó a mejorar desde adentro, tuve tiempo de regresar a verme a mí misma”.
  • “Pasé sola, pero soy una mujer fuerte y trabajadora y no me quedé estancada”.
  • “La desesperanza me hizo alejarme de los medios de comunicación y me acerqué a Dios y a su amor”.
  • “¿Mi mejor año? Sí, porque como esposa he compartido todo este tiempo junto a mi compañero de vida, con quien la angustia se hace menos, los días y meses son más llevaderos. Porque como madre he tenido la oportunidad de compartir con mis pequeños, como siempre quise hacerlo, estar con ellos todo el día, todos los días. Sigue siendo todo un reto ser profesora, maga, payasa, pintora, cantante, titiritera, jardinera, pastelera, panadera, cuenta cuentos y tantas cosas más, buscando que cada día sea diferente”.
  • “Como hija, la vida me ha dado la oportunidad de re-conocer a mis padres, se dieron vuelta los roles y ahora soy yo quien está pendiente de ellos y los cuida”.
  • “Mantengo firme mi espíritu y seguiré luchando desde donde me encuentre por ser la mejor esposa, madre, hija, maestra, investigadora y emprendedora”.
  • “Hubo días muy tristes en los cuales me senté a llorar frente a mi computador, no podía o no sabía cómo llegar con algún conocimiento a mis alumnos, me sentía impotente quería traspasar esa pantalla, cogerles la manito y ayudarles como siempre lo he hecho”.
  • “Momentos muy duros para poder seguir, pero creo que las mujeres somos en realidad súper poderosas porque la luchamos cada día sea la circunstancia que sea”.
  • “Quiero aplaudir a esas mujeres humildes y trabajadoras que luchan día a día por una vida digna como nos lo merecemos todas”.
  • “Había afrontado muchas adversidades, varias personas que no han apreciado mi trabajo por ser mujer o por ser joven, pero nunca me enfrente a un virus que me atacaba desde afuera con miedos”.
  • “Nadie se fija en los verdaderos desafíos que enfrenta una mujer dentro de su casa, de su barrio, en la universidad, trabajo, nadie se anima a darle unas palabras de aliento a esas madres cansadas de los quehaceres de casa, a esas mujeres trabajadoras que buscan prosperar en su trabajo, a esas niñas rechazadas en la escuela, a todas esas mujeres valientes que no se rinden. En la pandemia se aprendió a valorar el trabajo que hacía cada una de ellas, porque si alguien quiere tomar el puesto de una mujer de verdad debe ser valiente”.